marzo 11, 2026
Talca, CL
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Nuevas tormentas solares: Astrónomo del​ CATA explica qué son y cómo podrían afectar

El Investigador Asociado del CATA y académico de la Universidad de Chile, César Fuentes, explica​ cómo se generan estos fenómenos y su impacto en nuestro planeta.

El pasado 14 de mayo, el Observatorio de Dinámica Solar de la NASA registró una llamarada solar de​ clase X2.7, la más potente del año hasta ahora y generando una eyección de masa coronal que superó los 967.000 kilómetros de extensión, correspondiente a más de 75 veces el diámetro de la​ Tierra. La agencia espacial ha detectado más manchas solares y actividad que podría generar más tormentas solares que podrían dirigirse hacia nuestro planeta.

Esto se debe a que el Sol está atravesando el punto más activo de su ciclo, el cual dura 11 años.​ Durante este proceso, los polos magnéticos de la estrella se invierten y marcan el paso de un estado de baja intensidad a uno con tormentas frecuentes e intensas. Lo anterior, incrementa la frecuencia​ de las erupciones solares y orienta las regiones más activas de la estrella hacia la Tierra.

Este tipo de fenómenos ha generado alertas y repercusiones a nivel global. Según la NASA, estas​ pueden afectar las comunicaciones, redes eléctricas, señales de televisión y de navegación, llegando a poner en riesgo las naves espaciales, la infraestructura en órbita y sus tripulaciones.

El astrónomo e Investigador Asociado del Centro de Astrofísica y Tecnologías Afines (CATA) y​ académico de la Universidad de Chile, César Fuentes, se refirió a estos sucesos y explica cómo se​ generan en la estrella de nuestro sistema solar.

“Lo que ocurre en estos casos es que cuando hay actividad en la corona solar, ésta puede llevar​ asociada eyecciones de partículas cargadas y masivas, las que pueden provocar problemas para la​ salud de los astronautas y las comunicaciones”, explica Fuentes. “Lo interesante es que podemos​ saberlo tan solo ocho minutos después de que ocurra, pero el flujo de partículas toma entre uno y​ dos días en alcanzar nuestro planeta”.

Estas eyecciones de masa coronal (CME, por sus siglas en inglés) se generan cuando el campo​ magnético del Sol fuerza a las partículas cargadas a salir desde una mancha solar y volver a entrar​ por otra con polaridad opuesta. Según el astrónomo, “cuando estas estructuras se recombinan, se​ produce una liberación violenta de energía que expulsa esas partículas hacia el espacio. Si eso ocurre​ en dirección a la Tierra, es cuando se genera una tormenta solar que puede llegar a interactuar con​ nuestro campo magnético”.

Este tipo de eventos, que se vuelven más frecuentes durante el máximo del ciclo solar (como el que​ estamos atravesando) pueden tener diversos efectos. Fuentes detalla que “las principales afectadas​ son las estructuras electrónicas que orbitan la Tierra, como los satélites. Estos pueden presentar​ desconexiones momentáneas, especialmente si se encuentran fuera de la protección de la​ magnetósfera, lo que los hace más expuestos a los rayos provenientes del Sol”.

También se pueden generar errores en la navegación por GPS. “Se pueden presentar fallos de​ posicionamiento de hasta decenas de metros debido a la perturbación de la señal en la ionósfera”,​ aclara el astrónomo de la U. de Chile. “Incluso los vuelos comerciales pueden verse afectados,​ desviándose de sus rutas si se prevén interferencias en las comunicaciones”.

Sin embargo, el experto recalca que el efecto de estas eyecciones es limitado y no debería afectar​ mayormente al Sol, la Tierra, ni a los seres vivos. “El efecto es principalmente en las infraestructuras​ que orbitan a nuestro planeta, y a las redes eléctricas cercanas a los polos, donde las partículas​ cargadas pueden generar problemas, pero solo con las tormentas más grandes que se han​ registrado”.

Respecto al impacto en Chile, el Investigador CATA es claro: “En nuestro país no debería afectar​ absolutamente nada con respecto al clima, otros servicios o al medio ambiente. Es muy poco​ probable que tenga un impacto mayor en nuestra región”.

Finalmente, el académico invita a la ciudadanía a informarse y aprovechar estos fenómenos como​ oportunidades para aprender sobre el funcionamiento del universo: “Informarse siempre es la mejor medida. Es una buena instancia para interesarse por cómo funciona la física y cómo se comporta la​ naturaleza. Hay múltiples canales de comunicación y observatorios solares que entregan alertas y pronósticos del clima espacial”, resalta Fuentes.

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