Panorama Noticias Blog Columnistas Me queda poco tiempo
Columnistas

Me queda poco tiempo

Por María Pía Yovanovic

Hay una frase que me ronda la cabeza desde hace meses: “me queda poco tiempo”.

No la escucho como amenaza, sino como una campana que me llama a no dejar pasar lo importante.

Me queda poco tiempo para seguir posponiendo los abrazos, para seguir diciéndome “ya habrá ocasión” cuando el momento es ahora.

La vida no se detiene, y a veces creemos que las personas estarán ahí para siempre. Pero la realidad es que no es así.

El año pasado nos juntamos con amigos del colegio (desde la última junta habían pasado muchos años). Fue increíble, como volver a un lugar seguro, a una risa que me pertenece. Y me prometí que no iba a pasar tanto tiempo otra vez. Porque esos encuentros son los que sostienen la vida cuando todo lo demás se mueve. No debiésemos faltar jamás a esas juntas. Nadie sabe si habrá otra oportunidad.

También me queda poco tiempo para no ir a ver el mar cuando lo necesito, para no invitar a mi mamá a esa escapada que siempre planeamos “para más adelante”, para no llamar a esa amiga que vive lejos y decirle lo mucho que la quiero.

Porque al final el cariño que no se dice, se pierde en el aire.

De a poco voy aprendiendo a vivir con esa conciencia. Cada encuentro puede ser el último. La última vez que escucho tu risa, que veo tu cara iluminada al contarme algo, que camino a tu lado.

Y lejos de darme miedo, eso me despierta, me obliga a estar presente, a mirar, a agradecer, a no dejar pendiente lo que mi corazón quiere hacer.

Me queda poco tiempo para dejar los sueños guardados en un cajón, para callarme los “te quiero”, para esperar el momento perfecto.

El momento perfecto no existe. Ese momento lo generamos nosotros mismos cuando nos atrevemos.

Por eso voy a seguir llamando a mis amigos, a mi familia, voy a escribir ese libro, voy a mirar más veces el cielo y menos la pantalla.

Voy a tomarme el café largo sin mirar la hora, a escuchar historias sin interrumpir, a rezar con calma, a ponerle nombre a lo que me emociona.

Porque si me queda poco tiempo, quiero gastarlo en lo que tiene sentido; en las personas, en sembrar esperanza, dando oportunidades, dando mi tiempo a otros y en los gestos que no se olvidan.

La verdad es que nos queda poco tiempo a todos.

Que no se nos pase sin vivirlo.

María Pía Yovanovic Casale

Fundadora y directora Prefiero el Maule

Salir de la versión móvil