Columna de opinión de Victoria Flores Monreal, Directora de Extensión, Arte y Cultura de la Universidad Católica del Maule.

Sostener un proyecto de intermediación cultural durante dos décadas constituye una labor de articulación intersectorial. En este ejercicio confluyen voluntades de la edición independiente, editoriales universitarias, corporaciones multinacionales y librerías. Frente a este despliegue surge una interrogante sobre el sentido de trasladar la gestión hacia el espacio público y ocupar la Alameda durante cinco jornadas. La respuesta radica en la creación de condiciones de acceso material y simbólico en torno al libro y sus soportes.
En su decimonovena edición, la FILIT congregó a más de 10.000 personas en torno a una programación de mediación lectora y circulación de bienes culturales. Esta cifra adquiere relevancia al examinar la radiografía del sector: según la Encuesta Nacional de Participación Cultural y Comportamiento Lector 2024, el 58,4% de la población accede a los libros mediante compra y el promedio de lectura alcanza 5,5 títulos anuales por persona. No obstante, el 65% de la producción editorial chilena permanece concentrado en la Región Metropolitana. En contraste, la producción regional aporta diversidad temática y memoria a la bibliodiversidad del país.
La presencia de sellos y autores procedentes desde el norte hasta el extremo sur del país confirma la descentralización de los circuitos de exhibición y venta. Este posicionamiento responde a una planificación que vincula la infraestructura pública con las trayectorias vitales de la ciudadanía.
La interacción con el lenguaje inicia en la infancia a través de la exploración táctil del material impreso, continúa en los primeros ejercicios de alfabetización y madura en la adquisición de obras que integran el patrimonio personal y colectivo. La práctica lectora activa procesos de cognición y afianza el tejido social y la participación ciudadana.
La propuesta de la FILIT, de mano de la Universidad Católica del Maule, sitúa al Maule como un polo de mediación en el centro sur del país. La feria reafirma que la lectura, la escritura y la oralidad operan como derechos que transforman la vida comunitaria.
Victoria Flores Monreal, Periodista.
Directora de Extensión, Arte y Cultura
Universidad Católica del Maule



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